domingo, 25 de julio de 2010

Diabetes

Diabetes


La diabetes mellitus es una enfermedad crónica cuya característica es la hiperglucemia producida por un defecto en la secreción de insulina, en la acción insulínica, o en ambas. Según la OMS, los síntomas clásicos del diagnóstico de la diabetes mellitus son la presencia de poliuria, polidipsia y pérdida de peso inexplicada y/o una hiperglucemia de H 11,1 mmol/l (200 mg/dl) en una muestra aleatoria o en ayunas (sin aporte calórico durante 8 horas), con un nivel de glucosa en plasma de 7,0 mmol/l (126 mg/dl) y/o un valor postprandial de 11,1 mmol/l (200 mg/dl) (nivel de glucosa en plasma al cabo de dos horas en una prueba oral de tolerancia a la glucosa). Esta prueba se habrá realizado según los criterios de la OMS, con una carga de glucosa equivalente a 75 gramos de glucosa anhidra disuelta en agua. Si no hay hiperglucemia inequívoca con descompensación metabólica aguda, estos criterios deben confirmarse repitiendo la prueba otro día (definición del EUDIP).

En 1997, la OMS hizo pública una nueva recomendación para el diagnóstico y la clasificación de la diabetes mellitus, según la cual se distingue entre los tipos de diabetes mellitus siguientes:


La diabetes de tipo 1 comprende los casos con deficiencia absoluta de insulina, provocada por la destrucción de células beta pancreáticas productoras de insulina. El tipo 1 se clasifica como tipo 1a (diabetes inmunomediada), donde la diabetes mellitus es estimulada por una reacción de resistencia del sistema inmunológico, por ejemplo a infecciones víricas, y como tipo 1b (diabetes idiopática), que aparece por sí sola y no como consecuencia de otras enfermedades.
La diabetes de tipo 2 (DT2) engloba todas las formas de diabetes con una deficiencia relativa de insulina, que puede estar causada por una resistencia a la insulina o por una secreción defectuosa de insulina. La anterior clasificación de tipo 2a (peso normal) y 2b (sobrepeso) ha dejado de ser válida. La diabetes de tipo 2 es mucho más frecuente que la diabetes de tipo 1: según el Informe de la OMS sobre la salud en Europa 2002, el 85-95% de los diabéticos padecen DT2.
La diabetes de tipo 3 comprende todas las demás formas específicas, que son mucho menos frecuentes que las demás diabetes: 3 A, asociada a defectos genéticos de las células beta; 3 B, asociada a defectos genéticos en la acción de la insulina; 3 C, a enfermedades del páncreas; 3 D, a enfermedades causadas por trastornos hormonales; 3 E, inducidas por productos químicos o fármacos; 3 F, causadas por infecciones; y 3 H, otros síndromes genéticos ocasionalmente asociadas a la diabetes.
Tipo 4 es la diabetes gestacional.