miércoles, 28 de septiembre de 2016

Tener una actitud positiva

Para reducir los niveles de estrés, tener buenas y solidas relaciones, estar bien dispuesto ante las adversidades, lo importante es la actitud. El pesimismo enferma y aísla. Por ello, para mantenerse vital y con buena salud, es fundamental, alegrarse de estar vivo, agradecer por ello y demostrarlo con hechos.

Tomar té e infusiones sanas

El consumo de té ayuda a evitar la inflamación, es bueno para el corazón, la presión arterial y el colesterol. Del té verde, por ejemplo, se dice que es una de las infusiones que más sirve para tener la piel suave, memorizar y mantener la concentración. Además de que se ha investigado respecto a la posibilidad de reducir tumores mediante su consumo.

El deporte es salud

Diversas investigaciones científicas han comprobado que realizar alguna actividad física como nadar, correr, caminar, ejercicios de resistencia y aeróbicos es bueno para mantener un buen estado físico y vivir saludablemente, en especial cuando se tienen buenos hábitos y estos van acompañados de un dieta adecuada. Nunca es tarde para comenzar a hacer ejercicio, estar en la tercera edad, no es impedimento para oxigenar el cerebro y relajar el cuerpo, por el contrario es la época en la que más se necesita, ojo, esto no quiere decir que en la adolescencia no es necesario, a cualquier edad viene bien.

Combatir la inflamación

Uno de los síntomas que se presenta cuando nuestro cuerpo no está del todo saludable es la inflamación. Y ¿qué debemos hacer para que esto no suceda? Muy sencillo, si agregamos a nuestra dieta alimentos como verduras, especialmente las de color verde, así como alimentos ricos en Omega 3, como el aceite de pescado, ayudaremos a que nuestro cuerpo no se inflame. De la misma forma ayudaremos al buen funcionamiento de nuestro cuerpo si evitamos aquellos alimentos que tienen azúcares, son altamente procesados o tienen gran cantidad de grasas saturadas.

Consumir antioxidantes

Los alimentos antioxidantes son aquellos que imposibilitan la oxidación perjudicial para el cuerpo de otras sustancias químicas, lo que quiere decir que ayudan a prevenir una gran cantidad de enfermedades. El pescado y las verduras son ideales para ello, pero recuerda todo en exceso es malo. Son también antioxidantes las frutas, las nueces, las semillas, y todos aquellos alimentos que sean ricos en Vitaminas C y E.

Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No hay alimentos “buenos” o “malos”, sólo dietas buenas o malas. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente tómelos con moderación y escoja otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente escoger comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!