miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Por qué cuidar el peso corporal?

¿Por qué cuidar el peso corporal?
El peso corporal y el estado de salud están estrechamente relacionados. Tener un peso deseable disminuye los riesgos en el adulto.

Después de los 30 años comienza una pérdida gradual de la masa muscular y un aumento de la cantidad de grasa relativa del cuerpo. Esto se debe a un desequilibrio entre lo que se ingiere y lo que se gasta, asociado con la disminución en la actividad física. Por ello conocer la composición corporal, permite cuantificar las reservas del organismo, así como detectar excesos de grasa en los obesos, o desnutriciones.

El peso corporal asociado a la talla y cuantificado como Índice de Masa Corporal puede ser un indicador útil, fácil y práctico, para evaluar los riesgos para la salud del adulto.

El Índice de Masa Corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso del sujeto en kilogramos entre el cuadrado de la estatura en metros. Su interpretación nos ofrece la posibilidad de detectar el sobrepeso, la obesidad y la desnutrición por bajo peso.

Cuando este indicador es superior a 30 estamos en presencia de un sujeto obeso, un rango entre 25 y 30 indica sobrepeso. Su valor normal oscila entre 18 y 25.

El ascenso de este indicador y sus posibles riesgos son evitables si se combinan una adecuada nutrición y una actividad física regular.

SLD

sábado, 1 de octubre de 2011

La hepatitis C

La hepatitis C

La hepatitis C se transmite a través del contacto directo con la sangre de una persona infectada. Los síntomas provocados por el virus de la hepatitis C pueden ser muy parecidos a los provocados por los virus de las hepatitis A y B. No obstante, la infección por el virus de la hepatitis C virus puede conducir, a la larga, a una enfermedad hepática crónica y es el principal motivo de transplante de hígado en EE.UU.

El virus de la hepatitis C se contagia:

  • Al compartir agujas y jeringuillas para inyectarse droga.
  • Al hacerse tatuajes o piercings con instrumental no esterilizado.
  • Mediante transfusiones de sangre (especialmente antes de 1992; desde entonces, en EE.UU. se hacen controles sistemáticos de la sangre donada para detectar esta enfermedad).
  • Mediante el contagio de un recién nacido por su madre infectada.
  • A través de las relaciones sexuales (aunque se trata de una vía de contagio menos habitual).

La hepatitis C es también un riesgo habitual en los centros de diálisis. Raramente las personas que conviven con un enfermo de hepatitis C se pueden contagiar al compartir artículos que pueden contener la sangre del enfermo, como maquinillas de afeitar o cepillos de dientes.

La hepatitis B

La hepatitis B

La hepatitis B (también denominada hepatitis sérica) está causada por el virus de la hepatitis B (VHB). El VHB puede provocar un amplio abanico de síntomas, desde malestar general hasta enfermedad hepática crónica que, a la larga, puede desembocar en un cáncer de hígado.

El virus de la hepatitis B se contagia:

  • A través de fluidos corporales infectados, como la sangre, la saliva, el semen, las secreciones vaginales, las lágrimas, y la orina.
  • Mediante transfusiones de sangre contaminada (lo que es muy poco frecuente en EE.UU.).
  • Al compartir agujas o jeringuillas infectadas para inyectarse droga.
  • Al mantener relaciones sexuales con una persona infectada por el VHB.
  • Mediante el contagio de un recién nacido por su madre infectada.

La hepatitis A

La hepatitis A

En los niños, la forma de hepatitis más frecuente es la hepatitis A (también denominada hepatitis infecciosa). Este tipo de hepatitis está causado por el virus de la hepatitis A (VHA), que se encuentra en las heces de las personas infectadas. Las heces infectadas pueden estar presentes en pequeñas cantidades en alimentos y objetos (desde el picaporte de una puerta hasta los pañales de un bebé).

El virus de la hepatitis A se contagia:

  • Cuando alguien ingiere algo contaminado con heces infectadas por el VHA (esto facilita su transmisión en condiciones de hacinamiento e insalubridad).

  • A través del agua, la leche y los alimentos contaminados, sobre todo el marisco.

Puesto que la hepatitis A puede ser una infección leve, particularmente en la infancia, es posible que algunas personas no se den cuenta de que han contraído la enfermedad y ésta pase desapercibida y quede sin diagnosticar. De hecho, aunque las pruebas médicas indican que alrededor de un 40% de los norteamericanos que viven en medios urbanos han padecido la hepatitis A, sólo alrededor de un 5% recuerdan haber estado enfermos. A pesar de que el virus de la hepatitis puede provocar una enfermedad de larga duración (de hasta seis meses), generalmente sólo provoca enfermedades de corta duración y no es causa de enfermedad hepática crónica.

Hepatitis

La palabra "hepatitis" significa, simplemente, inflamación del hígado, sin apuntar a ninguna causa específica. Una persona con hepatitis puede:

  • Padecer uno o varios trastornos, incluyendo una infección vírica o bacteriana del hígado.
  • Presentar lesiones hepáticas provocadas por una toxina (una especie de veneno).
  • Presentar lesiones hepáticas provocadas por la interrupción de la irrigación sanguínea normal del hígado.
  • Padecer un trastorno autoinmunitario que afecta al hígado.
  • Haber sufrido un traumatismo abdominal en la zona del hígado.

La hepatitis haya sido provocada por uno de los siguientes tres virus:

  • el virus de la hepatitis A
  • el virus de la hepatitis B
  • el virus de la hepatitis C

En casos muy poco frecuentes, el virus Epstein Barr (que provoca la mononucleosis) también puede desencadenar una hepatitis porque puede provocar inflamación hepática. Hay otros virus y bacterias que también pueden provocar hepatitis, incluyendo los virus de las hepatitis D y E, el virus de la varicela y el citomegalovirus (CMV).

domingo, 25 de septiembre de 2011

ENFERMEDADES QUE PUEDE PRODUCIR EL AGUA CONTAMINADA

Producidas por…

BACTERIAS:

1. Cólera
* Tipo de microorganismo: bacterias.
* Síntomas: diarreas y vómitos intensos.
Deshidratación. Frecuentemente es mortal si no se trata
adecuadamente.

2. Tifus
* Tipo de microorganismo: bacterias.
* Síntomas: fiebres, diarreas y vómitos. Inflamación del brazo y
del intestino.
3. Disentería
* Tipo de microorganismo: bacterias.
* Síntomas: Diarrea. Raramente es mortal en adultos, pero
produce la muerte de muchos niños en países poco desarrollados.
4. Gastroenteritis
* Tipo de microorganismo: bacterias.
* Síntomas: náuseas y vómitos. Dolor en órganos digestivos.
Poco riesgo de muerte.

VIRUS

1. Hepatitis
* Tipo de microorganismo: virus.
* Síntomas: Inflamación del hígado. Puede causar daños

permanentes en este.

2. Poliomelitis
* Tipo de microorganismo: virus.
* Síntomas: Dolores musculares intensos, parálisis, temblores,...

puede ser mortal.

PROTOZOOS

1. Disentería
*Tipo de microorganismo: Protozoos.
*Síntomas: Diarrea severa, fiebre y escalofríos. Puede ser grave si no se trata.

IMPORTANCIA DEL AGUA

El agua es fundamental para nuestra vida y para mantener una

buena salud. Es un líquido indispensable al igual que el aire que

respiramos.
- Nuestro cuerpo contiene entre un 50 y 60% de agua, y así

muestra la importancia para la vida humana.
- Si pierdes agua pierdes energía, por lo tanto hay un trastorno en

tu organismo.
- La contaminación del agua puede causar distintos efectos en la

salud de los hombres.

El agua desempeña importantes funciones:

- Es el medio en el cual se diluyen los líquidos corporales (sangre,
secreciones digestivas, orina, etc.)
- Hace de transporte para los nutrientes a las células así como de los productos de desecho desde estas.
- Facilita la digestión al diluir los nutrientes de los alimentos.
- Regula la temperatura corporal
- Lubrica nuestras articulaciones
- Mejora el funcionamiento de los riñones
- Contribuye de forma decisiva a dar estructura y forma al cuerpo, y además, mantiene la piel tersa y joven.